viernes, 29 de mayo de 2015

Kung Fury: 31 minutos imprescindibles para cualquier nostalgico

Kung Fury lo tiene todo para ser un pepinaco de video, de hecho lo que iba a ser una breve reseña se ha convertido en un post en condiciones. Primero el vídeo, luego los comentarios por aquello de estropear las sorpresas.



Miami, 1985, pinta bien. Una maquina recreativa vida, entre el desastre un bebe rueda en su carrito (homenaje a la peli de Eliot Ness o mejor aun, al Acorazado Topemkin), pienso esto tiene buena pinta. Una especie de Ryu pero con pipa se monta en un cochazo de esos del Outrun y salva la ciudad y a un perrito, en el momento que parece que la cinta se atasca ya se que esta mierda va a ser buena.
¿Hoy he fumado algo? Sale un poli dinosaurio y el malo es Hitler, después del tiroteo por teléfono lo que quiero fumar es lo mismo que estos tíos. Han pasado diez minutos y ya han metido en la trama una maquina del tiempo y a Hackerman, el dios del Spectrum con pelazo y las gafas del tipo que usaba mi padre. El viaje al pasado comienza con una especie de homenaje a "Heavy Metal" con unos efectos especiales muy "Furia de Titanes" (la buena, la de toda la vida). Me froto los ojos, es como si sacaran todas las ideas buenas y las juntaran.
Relax...dialogo muy del rollo quiero dejar claro que admiramos a Tarantino, vale chavales pero no paréis ahora. Matanza, mi monitor se trasforma en un arcade en 2D, homenaje a los más clásicos juegos de lucha, solo hay que fijarse en los movimientos especiales. Le doy al pause y vuelvo a ver esta escena para reconocer cada golpe, estos tios me superan en horas del SF y del MK.
Por desgracia he visto la barra de tiempo, no quedan más de diez minutos. Todos los buenos se reunen para acabar con el Final Boss, parece un momento triste...
Me cago en su puta madre, empiezan los dibujos animados con el estilo de Filmation, me han dado un balazo en patata, compruebo mis pulsaciones, la música se ha detenido y el final se acerca y como en muchos de los VHS que se alquilaban en mi casa, es rápido, sin complicaciones y todo el grupito se rie a carcajadas. El héroe vuelve a su tiempo, y otra vez David Hasselhoff le saca partido a su pasado porque el mismo sabe que es Dios, así de simple.
Todo parece igual pero resulta que el mala maloso ha vuelto y la última vez que le vemos es sobrevolando Miami a lomos de su montura voladora como en la "Historia Interminable". Aplaudo solo y me trago todos los títulos de crédito. Hay segunda parte, espero que haya tantas partes como las que hubo del Ninja Americano.
Treinta minutos brutales.

Y como premio por leer hasta el final disfrutemos moviendo las caderas con el tema del vídeo

2 comentarios:

  1. BRUTAL

    Es que no hay otra forma de definirla, los mejores 31 minutos de la última hora ;)

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